The Empty Chair, por Sir Samuel Luke Fildes, 1870

viernes, 1 de octubre de 2010

A MODO DE BIENVENIDA

Mister Winkle adelantó unos pasos y, levantando la escopeta, adoptó una posición espectacular. Mister Pickwick y sus compañeros se sintieron repentinamente inquietos ante el torrente de grajos muertos que podrían llover sobre sus cabezas. Se hizo un solemne silencio sólo roto por la orden de mister Wardle y el aleteo  de otros pájaros echados de su cobijo. Pero el arma de mister Winkle no hizo más que un ridículo chasquido.
  -¿Qué habrá sucedido? Se asombró mister Wardle.
  -¿Apretó usted. bien el gatillo? - preguntó mister Pickwick acercándose a su compañero.
  - Algo habrá fallado -contestó mister Winkle, cuya palidez era comprensible ante semejante contratiempo.
  - Sería la primera vez que veo funcionar mal a una de mis escopetas -aseguró mister Wardle tomando el arma-. Aunque -añadió- también sería la primera que hubiese disparado sin cartucho.

    Charles Dickens, Los papeles póstumos del Club Pickwick. Bruguera, Barcelona, 1973. Pág. 106. [Traducción de A. Ferrer]

1 comentario:

  1. Os deseo todo lo mejor en esta nueva aventura.
    Mucha suerte

    Besos

    Charo M.

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