The Empty Chair, por Sir Samuel Luke Fildes, 1870

lunes, 25 de octubre de 2010

Libros Dickens confirma lo que todo el mundo sospechaba. Sea su propio médico y farmaceútico por sólo veinte euros. Reaparece por fin El pequeño doctor del Doctor Vogel (de reputación esteparia y selvática)


            Confesamos una ilimitada admiración por este libro, encuadernado en tela y en aceptable estado, sobretodo desde que leímos esta apología por la despreciada ortiga(ignoramos por qué las personas sensibles se sienten fustigadas por esta noble y humilde planta): "Más de un tuberculoso en el Valle de Davos (Suiza) no hubiera dejado de existir, si se hubiera dirigido a tiempo a la despreciada ortiga y buscado ayuda en ella. A cuántos niños les desaparecería la inflamación de las glándulas de la garganta y sus mejillas pálidas de color de cera volverían otra vez a su color rosado si sus padres supiesen cuán maravilloso juguito tiene preparado la ortiga. Cuánto dinero duramente ganado no caería inutilmente en la caja del farmaceútico, cuando las pequeñas y tiernas ortiguitas podrían prestar su ayuda". 424 pgs.

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